Avena blanca seleccionada en origen y acondicionada mediante procesos de cribado y aspiración industrial para eliminar cualquier tipo de impureza, polvo o paja. Este cereal destaca tradicionalmente por tener una cáscara más fina y blanda que la avena negra, lo que se traduce en una mayor palatabilidad y una digestión más fácil para el animal sin necesidad de procesados previos.
Es un recurso energético de referencia, especialmente valorado en la alimentación de caballos de cría, potros, ponis y ganado ovino o caprino de alta exigencia nutricional.